Torre Eiffel

Dirección: Champ de Mars, 5 Avenue Anatole France, París.
Cómo llegar:
• Metro: línea 6 (Bir-Hakeim) y línea 9 (Trocadéro).
• RER: línea C (Champ de Mars – Tour Eiffel).
• Autobús: nº 82, 42, 87 y 69 (paradas Tour Eiffel o Champ de Mars).

El icono indiscutible de París; probablemente, el monumento más fotografiado, copiado y retratado del mundo, y desde luego el más visitado. La Torre Eiffel de París es el símbolo más reconocible de la capital francesa y casi de la propia Francia.

La Torre Eiffel vista desde Trocadero

La Torre Eiffel vista desde Trocadero.

No nació para quedarse, pero fue tal su éxito desde el momento de la inauguración que permanece desde hace más de un siglo presidiendo el skyline parisino y recibiendo a millones de turistas todos los años.

Si te preguntas si merece la pena subir; cómo llegar a la Torre Eiffel o qué ver una vez arriba… sigue leyendo ;)

Su historia

La Torre Eiffel comenzó a construirse a finales del XIX para la Exposición Universal de 1889, como homenaje al primer centenario de la Revolución Francesa. Concretamente, se tardaron dos años en levantarla, y desde que fuera oficialmente dada por terminada hasta unas cuantas décadas después, ostentó el título de edificio más alto del mundo.

Y es que levantar su estructura de hierro más de 300 metros sobre el suelo fue toda una proeza de su arquitecto, Gustave Eiffel, que revolucionó las técnicas de construcción conocidas hasta el momento.

Torre Eiffel

Torre Eiffel.

Pero tras la Exposición Universal, el interés por la Torre Eiffel fue desayendo y su creador pensó, para evitar su demolición, en utilizarla con fines científicos, impulsando las primeras retransmisiones radiofónicas.

Desde entonces, ha ejercido como radio durante la Segunda Guerra Mundial, primero para los nazis y después para el ejército de liberación; ha sido iluminada de todos los colores con motivo de toda clase de acontecimientos y aniversarios; ha presenciado un rally, varios conciertos multitudinarios y protagonizado películas y series sin parar y, seguramente, sea el lugar más solicitado del mundo para peticiones de mano y escenas románticas varias.

A partir de mediados del siglo XX, la afluencia de visitantes comenzó a dispararse de tal forma que entre las décadas de los 70 y 80 la Torre Eiffel tuvo que ser restaurada y adaptada para facilitar las visitas de los miles de turistas que desde entonces acuden todos los días a inmortalizarse junto al monumento más famoso de París y a disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad.

Subir a la Torre Eiffel

Hay turistadas que no merece la pena hacer, y otras que sí; subir a la Torre Eiffel es de las segundas. Es cara, está siempre llena de visitantes y es algo demasiado típico, pero aún así hay que visitarla.

Vista del Campo de Marte desde la Torre Eiffel

Vista del Campo de Marte desde la Torre Eiffel.

Las diferentes vistas de París desde cada una de sus plantas y a 360 grados son increíbles: de frente Trocadero; al otro lado el Campo de Marte; también pueden verse el distrito financiero, la Basílica del Sacré Coeur o los Inválidos, y bajo la torre se extiende el Sena con sus barcos y puentes… ¡inolvidable!

La única pega… es que la Torre Eiffel no saldrá en la foto.

Quizás lo más práctico sea subir primero a la parte más alta y desde ahí ir descendiendo, pero si quieres dejar lo mejor para el final, entonces empieza por la primera planta y reserva el mirador superior para terminar la visita. No te arrepentirás ;)

Y si no te importa mover las piernas, sube por las escaleras, que te llevan hasta el segundo piso y no tienen la cola que tienen los ascensores: podrás ir parándote donde te apetezca y deleitarte con las vistas de la ciudad desde infinitos ángulos (pero avisamos: es un poco paliza).

Escaleras de la Torre Eiffel

Si te animas con las escaleras, te ahorrarás unos euros… y quemarás muchas calorías.

Primera planta

En el primer piso se ha instalado recientemente un suelo transparente que permite ver el vacío desde la torre bajo nuestros pies. ¡No te lo pierdas!

Además, en esta primera planta encontrarás una tienda de souvenirs, una exposición y, entre principios de diciembre y mediados de febrero, una pista de hielo a la que podrás acceder con tu entrada sin coste extra (los patines, obviamente, te los prestan allí).

Segunda planta

Aquí las vistas de París ya empiezan a dejarte con la boca abierta.

También hay una exposición que explica las fases de construcción y la historia de la Torre Eiffel, además del restaurante de lujo Jules Verne, considerado uno de los mejores de París.

Tercera planta

Vistas de París desde la Torre Eiffel

Vistas de París desde la Torre Eiffel.

La última planta de la Torre Eiffel es la que cuenta con las vistas más impresionantes de París. Aunque suele haber que hacer cola para coger el ascensor que nos lleva a ella desde la segunda planta, cuando llegues arriba verás que la espera ha merecido la pena. Aquí varios carteles explicativos te indicarán cuáles son los monumentos y edificios emblemáticos que tienes frente a ti.

La tercera planta cuenta asismismo con un bar que sirve copas de champán a precios prohibitivos (algo que a los rusos y chinos que visitan la Torre Eiffel parece encantarles), pero a nosotros nos parece más interesante echarle un vistazo a la reconstrucción de la oficina de Gustave Eiffel, con figuras de cera a tamaño real.

Cómo sacar las entradas

Si vas a viajar a París y tienes intención de visitar la Torre Eiffel, te recomendamos encarecidamente que saques las entradas con antelación desde su web oficial http://ticket.toureiffel.fr/

Primero tendrás que escoger qué tipo de entrada quieres comprar:

  • Con acceso en ascensor hasta los tres pisos: más cara, pero si vas a subir una vez en la vida, merece la pena pagar ese extra.
  • Con acceso en asensor a los dos primeros pisos: más económica, es la mejor opción si tu presupuesto es muy ajustado pero no quieres perderte la experiencia de visitar la Torre Eiffel.

También te pedirán que indiques el número de personas (y si hubiera niños, estudiantes o personas con movilidad reducida, pues pagan menos) y una hora específica en la que visitar la torre.

Este último punto, el de la hora, es el que más controversias suscita. Es difícil calcular con mucha antelación cuándo acompañará el clima o cuál será el mejor momento para subir. No te quedará más remedio que calcularlo en la medida de la posible, aunque nosotros te aconsejamos que intentes subir a primera hora (pero no excesivamente temprano, pues a veces París amanece muy nublado y a lo largo de la mañana la niebla va levantando). Si no, al mediodía (menos gente) o la última hora de la tarde (para ver anochecer sobre París) son buenas opciones también.

No te preocupes si por cualquier causa no llegas a la Torre Eiffel exactamente a la hora indicada en la entrada; si es un retraso de no más de treinta minutos (lo hemos comprobado) te dejarán pasar sin demasiadas objeciones.
Una de las entradas a la Torre Eiffel

Una de las entradas a la Torre Eiffel.

Ten en cuenta que las entradas para la Torre Eiffel hay que sacarlas con bastante antelación, pues como esperes a hacerlo unos días antes del viaje seguramente no encuentres ni un hueco libre y te lleves un disgusto. Nuestra recomendación es que una vez tengas los billetes y el alojamiento en París reservados, vayas concretando qué día te gustaría visitarla y sacando las entradas. No te desanimes si el día o la hora que tenías pensados ya están llenos; si vas entrando a diario en la web, verás que a veces vuelven a quedar libres franjas horarias y días que antes te aparecían ocupados. Eso sí, no lo alargues demasiado.

Si por cualquier motivo no pudieras comprar las entradas por Internet, no te agobies. Siempre puedes sacarlas directamente allí, pero las colas en taquilla suelen ser interminables en temporada alta y se hace más tedioso.

Consejos para visitar la Torre Eiffel

  • Si puedes, evita el fin de semana y escoge un día entre diario: París siempre tiene turistas, pero intentar subir a la Torre Eiffel un sábado en temporada alta es todo un desafío a la paciencia.
  • No te dejes llevar… por la emoción de comprar un souvenir aquí. Son exactamente iguales que los que encontrarás en cualquier otro sitio turístico de París, pero tres veces más caros.
  • Abrígate: salvo que sea verano y estés a 30 grados, en la parte más elevada de la Torre Eiffel se nota el fresquito. En invierno, un buen abrigo y una bufanda no te sobrarán para nada, y así podrás alargar la visita todo lo que te apetezca sin pasar un mal rato.

La Torre Eiffel

La Torre Eiffel.

  • Si dudas entre sacar la entrada a los tres pisos o solo a los dos primeros por cuestiones climatológicas, puedes hacer una cosa: sácala solo para los dos primeros pisos y una vez allí, si el tiempo acompaña, puedes comprar el ticket desde el segundo piso para coger el ascensor hasta la tercera planta.
  • Para fotografiar a la Torre Eiffel frente a frente, lo mejor es situarse desde el mirador de Trocadero. Sin embargo, te invitamos a caminar atento a cualquier rincón mientras callejeas por París: a la vuelta de la esquina puede estar asomando de repente la Torre Eiffel y regalarte una de las estampas más bonitas del viaje.
  • Y si te ha tocado el Euromillón recientemente, y quieres cenar en un entorno exclusivo con las mejores vistas de París a tus pies, reserva mesa con suficiente antelación: el restaurante Jules Verne está muy solicitado.
  • Si no has tenido esa suerte, siempre puedes comer algo en alguno de los buffet que hay en la torre, pero la comida no es demasiado buena y como te puedes imaginar, sí bastante cara en relación a su calidad.
  • Como ya habrás visto, por las noches la Torre Eiffel se ilumina de colores cada hora y es visible desde casi cualquier punto de la ciudad. A los parisinos, muy acostumbrados, les resulta un espectáculo más bien hortera, pero si es la primera vez que viajas a la ciudad seguro que te hará ilusión ver cómo su mayor icono empieza a despedir destellos en todas direcciones.

Horario:
  • Abierta todos los días del año.
  • De 09:00-00:45 horas, último ascenso a las 23:00 horas (mediados de junio a principios de septiembre).
  • De 09:30-23:45 horas, último ascenso a las 22:30 (resto del año).
Precio:
  • Entrada con acceso hasta el último piso
  • Adultos: 17 €
  • Jóvenes entre 12-24 años: 14,5 €
  • Niños entre 4-11 años y movilidad reducida: 10 €
  • Niños menores de 4 años: gratis
  • Entrada con acceso hasta el segundo piso
  • Adultos: 11 €
  • Jóvenes entre 12-24 años: 8,5 €
  • Niños entre 4-11 años y movilidad reducida: 4 €
  • Niños menores de 4 años: gratis