Galerías Lafayette

Dirección: 40 Boulevard Haussmann, París.
Cómo llegar:
• Metro: Chaussée d'Antin - La Fayette (líneas 7 y 9).

Las Galerías Lafayette de París son una visita obligada en la ciudad, y no exclusivamente para los amantes de las compras: su impresionante interior, con su gran cúpula de colores, y unas vistas excepcionales (¡y gratis!) de París desde su terraza son motivos más que suficientes para hacer una parada en el centro comercial más famoso de la capital francesa.

Un pequeño comercio que se convirtió en el imperio del lujo

A finales del siglo XIX, Alphonse Kahn y Théophile Bader, dos primos procedentes de la región de Alsacia, decidieron abrir en París una pequeña tienda, y encontraron la ubicación perfecta en la esquina de la rue La Fayette (que le daría nombre), muy cerca de la Ópera Garnier. Hay que reconocer que tuvieron buen ojo, pues frente al escaparate del nuevo comercio pasaban continuamente las mujeres burguesas y de la alta sociedad parisina, así como los viajeros que iban y venían de la cercana Estación de Saint-Lazare, y que hicieron crecer el negocio rápidamente.

Pronto, los dos primos compraron el local adyacente, y pocos años después, la totalidad del edificio donde estaba situada la primera tienda y tres edificios más, ya en el propio Boulevard Haussman.

Al llegar el año 1912, los primos soñaban con convertir las Galerías Lafayette en un referente del lujo cuyas instalaciones fueran tan deslumbrantes que fuera imposible no querer comprar.

Fue entonces cuando las galerías adquirieron esa arquitectura art nouveau tan características, de la que se encargaron varios diseñadores de la Escuela de Nancy. Una escalera monumental, balcones de hierro forjado y la inigualable cúpula que baña de luz todo el establecimiento se convirtieron en las señas de identidad de las nuevas Galerías Lafayette.

Además, las galerías incorporaron a sus espacios de venta un café, una sala para fumadores y una terraza panorámica, por lo que pasar las horas aquí se convirtió en uno de los pasatiempos favoritos de la alta sociedad de principios de siglo.

Sería el aviador francés Jules Charles Védrines quien catapultaría definitivamente a la fama las Galerías Lafayette, realizando un aterrizaje en su terraza en 1919, que le costó una multa por parte del gobierno parisino, pero que le ganó unos cuantos aplausos.

Moda a precios democráticos

Aunque contemplando el fastuoso interior de las Galerías Lafayette resulta difícil pensarlo, una de las máximas de la empresa siempre ha sido la de acercar los últimos diseños del mundo de la moda a todos los bolsillos. ¿Cómo lo hicieron? Muy sencillo: crearon su propia marca, y sus costureras se inspiraban, en gran parte, en la vestimenta que lucían las ricas parisinas que acudían a la Ópera de Garnier o a las carreras de caballos.

Las Galerías Lafayette presumían de ser la tienda “con los mejores precios de París”, y en ellas compartían probadores mujeres trabajadoras y mujeres acomodadas, obreras y aristócratas.

Las Galerías Lafayette hoy

Durante los años 60, pasaron por las Galerías Lafayette algunos de los que se convertirían después en grandes diseñadores de alta costura, como Yves Saint-Laurent, Pierre Cardin o Sonia Rykiel. Todos ellos tuvieron la oportunidad de contar con un pequeño corner en las galerías donde vender directamente sus diseños, y esta vocación como precursores de la creación y el diseño textil continuó hasta los años 80, cuando las Galerías Lafayette innovaron con la presentación de una especie de Oscars de la moda por los que pasó el mismísimo Karl Lagerfeld.

Con los años, las galerías incorporaron una sección masculina, otra para niños y otra para el hogar, repartidas en sus diferentes edificios a lo largo del Boulevard Haussmann. Pronto se convirtieron en el primer centro comercial de París como tal, es decir, un espacio de compras que además de tiendas incorporaba servicios de restauración y aparcamientos (y hoy, WiFi gratis).

En el año 2001, las Galerías Lafayette dieron otra vuelta de tuerca inaugurando la Galerías de las Galerías, un centro de exposiciones propio y de acceso gratis que alberga exibiciones temporales relacionadas con el mundo del arte y del diseño, y que encontrarás en el primer piso.

Actualmente, las Galerías Lafayette reúnen infinidad de marcas bajo sus instalaciones, además de la suya propia, tanto de ropa como de cosmética y maquillaje, entre otros. Visitarlas puede ser una oportunidad para adquirir algún artículo de firmas que no se venden en España y, por qué no, para darse un caprichito.

Si te gusta la buena mesa, no te vayas sin echar un vistazo a su sección gourmet: es muy completa y variada, con productos típicos franceses y también extranjeros. Sus restaurantes y cafés también son de calidad -sobre todo el japonés, París Tokyo- y no están mal de precio (para la media de París).

Su terraza: una de las mejores vistas de París

Ya lo decíamos al principio: aunque no tengas intención de comprar nada (porque si la tienes, ya te advertimos que puedes quedar atrapado aquí durante horas), tienes que entrar a las Galerías Lafayette para contemplar su cúpula y subir a su terraza, desde la que se obtiene una bonita vista de París. Es gratis y merece la pena :)

Si te apetece, también puedes tomar algo en Cube Bar, el bar de la terraza, pero en todo caso, no es obligatorio.

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Horario:
  • Tiendas y terraza: lunes a sábado de 09:30-20:00 horas (jueves hasta las 20:30 horas).
  • Restaurantes: lunes a sábado de 08:30-21:30 horas.
Precio:
  • Gratis (o no, ¡depende de lo que te guste comprar!).