Qué ver en París

París cuenta con tantos atractivos que puede resultar difícil saber por dónde empezar a planificar qué cosas vamos a ver. ¿Qué ver en París? Para que te sea más sencillo organizarlo, hemos recopilado en este artículo todos los monumentos y lugares de interés que visitar en París.

Monumentos más famosos

Los que no te puedes perder por nada del mundo; los que tienes que ver si vas a estar poco tiempo en la ciudad.

La Torre Eiffel

La Torre Eiffel.

La Torre Eiffel

El icono de París por excelencia tiene casi 300 metros de altura, está hecho de hierro y se erige sobre los jardines del Campo de Marte. Frente a todas sus iglesias y museos, la Torre Eiffel presume de ser el monumento más visitado de París y a pesar de las colas y las hordas de turistas que hay en cualquier época del año, hay que subir hasta su mirador superior para deleiterase con las vistas más espectaculares de la capital francesa.

La Catedral de Notre Dame

Catedral de Notre Dame

Catedral de Notre Dame.

Famosa por las gárgolas que custodian sus torres, la bellísima Catedral de Notre Dame continúa siendo el centro de atención de la Île de la Cité y una de las catedrales góticas más antiguas de Europa. Testigo desde hace siglos de de coronaciones y bodas reales, la Catedral de Notre Dame es una de esas visitas que no te puedes perder en París.

El Arco del Triunfo

Arco del Triunfo de París

Arco del Triunfo de París.

Construido a consecuencia de los delirios de grandeza de Napoléon, este arco de 50 metros de altura situado en un extremo de los Campos Elíseos constituye uno de los mejores miradores de la ciudad y es uno de los mejores ejemplos de Europa de arquitectura conmemorativa.

Basílica del Sagrado Corazón (Sacré Coeur)

En el punto más alto de Montmartre se divisa esta basílica de blancas cúpulas y estilo bizantino. A nadie, ni siquiera a los propios parisinos, le queda claro si es bonita o espantosa, pues desentona completamente con el resto de la ciudad,  pero lo cierto es que su interior de grandes dimensiones impresiona y contemplar París al caer la tarde desde allí es más que recomendable. Además, es la puerta de entrada al pintoresco barrio de Montmartre.

Campos Elíseos

Los casi dos kilómetros que unen el Arco del Triunfo con la Plaza de la Concordia son conocidos como los Campos Elíseos de París. Les Champs-Élysées es, para muchos, la avenida más hermosa de Europa; gustos aparte, lo que es seguro es que es la más exclusiva, pues concentra un gran número de tiendas de diseño y firmas de lujo que discurren paralelas a sus hileras de árboles, por las que han desfilado desde los tanques franceses tras la liberación de París en la Segunda Guerra Mundial hasta los ciclistas participantes del tour de Francia.

Los más populares

Sainte Chapelle

Esta pequeña capilla gótica es, sin duda, una de las más bellas de París. Sus impresionantes vidrieras de colores se extienden hasta el techo creando un ambiente místico inolvidable.

Museo del Louvre

Masivo, abrumador y absolutamente imprescindible. El Museo del Louvre es una visita (o varias) obligada en París y toda una institución de los museos: si te gusta la historia, te apasionarán las salas dedicadas al arte asirio, islámico o medieval; en el Louvre te esperan también la enigmática sonrisa de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci o la imponente Victoria de Samotracia. El Louvre es el museo de arte más visitado del mundo… y cuando tengas la oportunidad de recorrerlo, comprenderás por qué.

Museo de Orsay

Al Musée d’Orsay bien podríamos llamarlo el “Museo del Impresionismo”, pues custodia una buena parte de las principales obras de este período. Ubicado sobre una antigua estación de ferrocarril, en sus galerías se dan cita cuadros de Renoir, Monet y Van Gogh; de Gauguin, Corot y Matisse, entre otros muchos maestros de la pintura que atraen a cientos de miles de visitantes cada año. Y es que por algo está considerado como uno de los museos más importantes del mundo en su género.

Moulin Rouge

El Moulin Rouge acoge, todavía hoy, espectáculos de cabaret y del can-can francés, que nació sobre este escenario hace ya casi un siglo. El pequeño molino rojo ha celebrado recientemente su 125 cumpleaños y continúa siendo el icono y punto de reunión favorito del descarado barrio rojo de Pigalle.

Los Inválidos

Este enorme mausoleo fue construido en el siglo XVII para albergar las tumbas de los soldados y generales caídos por Francia; de entre todas ellas, la más famosa es la tumba de Napoleón, cuyos restos fueron trasladados aquí tras su destierro y muerte en la isla de Santa Elena. Además de los enterramiento, en Los Inválidos encontraremos otros puntos de interés, como el Museo del Ejército y la sobria Catedral de San Luis des Invalides.

Panteón de París

Considerado uno de los primeros monumentos de estilo neoclásico de la ciudad, el Panteón de París es una de las visitas más interesantes de la ciudad. En él se encuentran enterrados grandes protagonistas de la historia y las artes francesas, como Alejandro Dumas, autor de Los Tres Mosqueteros, Victor Hugo, Voltaire, Marie Curie o Émile Zola. Además, fue el lugar donde se instaló el péndulo de Foucault por primera vez. ¿Quieres conocerlo?

Ópera Garnier

Barroca y excesiva, la Ópera Garnier fue construida a finales del XIX para uso y disfrute de la rica aristocracia parisina. No es de extrañar que sus paredes cubiertas de pan de oro y sus opulentos techos sirvieran de inspiración para la novela El Fantasma de la Ópera, al que Gastón Leroux ocultaba por sus rincones aterrorizando a los que acudían a disfrutar del espectáculo y, especialmente, a su amada Christine.

Otros lugares de interés

Si vais a estar al menos dos o tres días en París, os aconsejamos echar un vistazo a los siguientes lugares:

Cementerio de Père-Lachaise

El Père-Lachaise es el mayor cementerio de París y probablemente uno de los más famosos de Europa. Su nombre hace homenaje al confesor del llamado Rey Sol, Luis XIV, y en él se encuentran enterrados personajes tan famosos como María Callas, Oscar Wilde, Édith Piaf, Honoré de Balzac o Jim Morrison, el cantante de The Doors. Os invitamos a adentraros en sus hileras de tumbas para descubrir uno de los lugares más fascinantes de París.

La Conciergerie

Residencia real durante la Edad Media reconvertida en prisión en el siglo XIV, la Conciergerie albergó a algunos de los presos más famosos de la Revolución Francesa, como la reina María Antonieta. Hoy es sede del tribunal de justicia y parte de sus instalaciones están abiertas al público, que puede conocer por dentro uno de los edificios históricos más relevantes de París.

Galerías Lafayette

Además de todo tipo de marcas y corners que harán las delicias de cualquier adicto a las compras, las Galerías Lafayette tienen dos elementos que las convierten en una visita imprescindible en París: su terraza, que constituye un magnífico mirador, y su inmensa cúpula de metal y cristales de colores, una auténtica maravilla arquitectónica.

Jardines de Luxemburgo

París cuenta con un buen número de parques y jardines, pero sin duda los Jardines de Luxemburgo son unos de los más bonitos. Con un gran estanque central rodeado de cuidadas flores y plantas, sentarse en alguna de sus sillas verdes a ver pasar la vida con el Palacio de Luxemburgo de fondo es uno de los pasatiempos favoritos de los parisinos.

Palacio de Versalles

La catedral del exceso, el lujo y la ostentación que les costó la cabeza al rey Luis XIV y a su querida María Antonieta se encuentra en las afueras de París. Ninguna visita a París estaría completa sin dedicar un día a recorrer los jardines del Palacio Versalles, sin perderse por el evocador hameau (aldea) de la reina o sin sentirse un poco frívolo contemplándose a uno mismo en la Galería de los Espejos.

Plaza de la Bastilla

Puede que no sea la plaza más bonita de París, pero sí la más famosa. El 14 de julio de 1789 esta antigua fortaleza fue tomada por los revolucionarios franceses y desde entonces se convirtió en un lugar emblemático de la capital francesa.

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