Un templo egipcio en los Atlas Studios

Atlas Studios en Ouarzazate: el Hollywood del desierto

El conductor que nos ha traído hasta aquí aparca el coche frente a lo que parece la entrada de un enorme templo egipcio. No hay nadie más en el lugar, aparte de un señor con chilaba blanca sentado a la sombra de una inmensa escultura egipcia que porta un flagelo y un cayado con los brazos cruzados sobre el pecho.

Podría ser Egipto, pero es Marruecos y este señor es un bereber que custodia la puerta de los Atlas Corporation Studios de Ouarzazate, los estudios de cine más famosos de África.

Entrada a los Atlas Studios
Entrada a los Atlas Studios.

Tres horas y media de sinuosas carreteras a través del paisaje impresionante de los Atlas separan Marrakech de Ouarzazate, conocida como el Hollywood marroquí por su actividad volcada en el cine.

La kasbah Taourirt de Ouarzazate
La kasbah Taourirt de Ouarzazate.

Ouarzazate, esta ciudad enclavada en medio de la nada, no tendría especial interés si no fuera por estos estudios de cine y la maravillosa -y algo descuidada- kasbah; como además se encuentra en la ruta de camino hacia la ciudad fortificada de Ait Ben Haddou, Ouarzazate se ha convertido en uno de los lugares más visitados de Marruecos y está considerada la puerta del desierto, pues desde allí parten las rutas por el Sahara.

Ait Ben Haddou
Ait Ben Haddou también ha protagonizado unas cuantas escenas en la gran pantalla.

La meca del cine en el corazón de los Atlas

Desde hace varias décadas, Ouarzazate vive volcada en el cine. Fue durante el rodaje de Lawrence de Arabia cuando los productores se convencieron de que había que fundar unos estudios de cine permanentes en este lugar de enorme potencial: sus variados paisajes, desde el árido desierto hasta los valles de palmerales, convierten los Atlas Studios en un enorme plató adaptable a todo tipo de escenarios.

Paisajes del Atlas
El impresionante paisaje de los Atlas.

Su población, desde entonces, trabaja y vive para la industria del cine: raro es quien no ha trabajado como extra en Ouarzazate.

Un vendedor ambulante atraviesa la carretera en mitad del Atlas
Un hombre atraviesa la carretera en mitad del Atlas en el camino a Ouarzazate.

Hay familias enteras que han transmitido generación tras generación su oficio de artesanos expertos en atrezzo cinematográfico, capaces de levantar un templo egipcio con todo lujo de detalles en apenas 3 ó 4 meses, para reconvertirlo tras el rodaje en algo completamente diferente para otra película, y vuelta a empezar.

Recreación del interior de un templo egipcio
Recreación del interior de un templo egipcio en los Atlas Studios.

Además de estos estudios, Ouarzazate cuenta con varios eventos anuales dedicados al séptimo arte y un Museo del Cine (que en nuestra opinión no es nada del otro mundo; es mucho más entretenido visitar los estudios).

Museo del Cine de Ouarzazate
Museo del Cine de Ouarzazate.

¿Qué películas se han rodado en los Atlas Studios?

Seguro que os pica la curiosidad por saber qué películas fueron rodadas aquí.

Pues ahí van unas cuantas: además de la ya citada Lawrence de Arabia (David Lean, 1962), también pasaron por los estudios de Ouarzazate los actores de Astérix y Obélix: Misión Cleopatra (Alain Chabat, 2002); los de Star Wars (en su versión más clásica, la de 1977) y los de La Joya del Nilo (Lewis Teague, 1985); también Brad Pitt y Cate Blanchett para rodar aquel angustioso episodio narrado en Babel (Alejandro González Iñárritu, 2006).

Caza en los Atlas Studios
El caza “utilizado” por Michael Douglas en “La Joya del Nilo” es una de las reliquias conservadas en estos estudios.

Un habitual de estos estudios es Ridley Scott, que rodó aquí Gladiator (2000), Black Hawk Derribado (2001) y El Reino de los Cielos (2005).

El mercado de esclavos de Gladiator
El mercado de esclavos de “Gladiator”.

Además, pasaron por aquí los equipos de rodaje de La Momia (Stephen Sommers, 1999), que dejaron de recuerdo un impresionante templo egipcio; el de Kundun (Martin Scorsese, 1997) y el de ese disparate histórico que fue Alejandro Magno (Oliver Stone, 2004).

Tibet en los Atlas Studios
Tibet representado en los Atlas Studios para la película Kundun, de Martin Scorsese.

Hasta el mismísimo agente 007 de The Living Daylights (John Glen, 1987) estuvo trabajando en los estudios. Incluso National Geographic se ha servido de estos platós para rodar algunos de sus documentales.

Una de las últimas producciones rodadas en los Studios Atlas ha sido la película Prince of Persia: las Arenas del Tiempo, y también varias escenas de Juego de Tronos.

Catapulta utilizada en el rodaje de varias películas
Catapulta utilizada en el rodaje de varias películas.

Lo cierto es que las localizaciones de Ouarzazate parecen idóneas para películas históricas, pues sus paisajes de largas llanuras arenosas intercaladas con los montes del Atlas lo mismo emulan el antiguo Egipto que el lejano Oriente o que un mercado de esclavos romano (como en el caso del que aparece en la película Gladiator, que aún puede contemplarse montado tal cual en los estudios).

Nuestra visita

Traspasamos la puerta a los estudios, flanqueada por dos leones chinos que hacen compañía a las esculturas egipcias, y tras comprar la entrada en la taquilla del hotel que las vende, esperamos a que comience la visita guiada junto a nuestras compañeras alemanas; otras dos suicidas que como nosotros se han decidido a hacer este incómodo trayecto desde Marrakech (a prueba de estómagos sensibles por sus muchas curvas) para llegar hasta aquí.

Hotel Oscar junto a los Atlas Studios
Hotel Oscar junto a los Atlas Studios.

Nos recibe un simpático bereber con túnica azul chillón y gafas de sol polarizadas que trabaja habitualmente en los estudios y que va a guiarnos por los entresijos del cine en este recorrido.

Visita guiada a los Atlas Studios
El guía explica los detalles de un rodaje frente a la entrada de este templo.

Lo primero que encontraremos serán los camerinos de los actores; una especie de viviendas adosadas, distribuidas alrededor de una piscina rodeada de tumbonas (que suponemos que los equipos de rodaje amortizarán de lo lindo con el calor que hace por esta zona).

Piscina en los Atlas Studios
Camerinos y piscina donde conviven actores y técnicos durante los rodajes.

Pasada esta zona comienza lo interesante: un caza a tamaño natural; un barco atracado en mitad de un páramo o un Ferrari que ya no da el pego ni de lejos (en su defensa diremos que por lo visto lo hicieron volar por los aires en su última actuación). Son algunas de las reliquias de estos viejos platós que han visto nacer algunas de las películas más míticas de la historia del cine.

Un deportivo de cartón piedra
Un deportivo de cartón piedra en los Atlas Studios.

Todo es mentira en estos estudios, pero no es difícil imaginarse todos esos objetos de cartón piedra cobrando vida en la gran pantalla.

Un templo tibetano en los Atlas Studios
Un templo tibetano en los Atlas Studios.

Entre explicación y explicación nos topamos con un templo tibetano de lo más realista (el de la película Kundun) y, enfrente, la entrada a un templo egipcio.

Entrada a un templo egipcio en los Atlas Studios
Entrada a un templo egipcio en los Atlas Studios.

Este viaje surrealista donde los cinco continentes caben en unas cuantas hectáreas nos recuerda que aquí nada es lo que parece: nuestro guía nos anima a levantar con una sola mano unos grandes bloques de “piedra” de los que componen el templo egipcio para demostrarnos la magia del cine.

Entrada a un templo egipcio en los Atlas Studios
Entrada a un templo egipcio en los Atlas Studios.

Al adentrarnos en el templo no podemos más que admirar el trabajo de los artesanos que han trabajado aquí, pues han recreado de forma meticulosa el aspecto de un templo egipcio real, reproduciendo fielmente hasta el más mínimo detalle en cada escultura, en cada columna y hasta en el techo. Nuestro guía nos cuenta con entusiasmo que todo este escenario será pronto desmantelado y convertido en cualquier otra cosa. ¡Quién sabe qué será lo próximo!

Escenario de los Atlas Studios
Escenario de los Atlas Studios recreando un templo tibetano.

Nos cuenta también que la población de esta zona, además de su implicación en diferentes trabajos de tipo técnico, colabora habitualmente como figurante, pues por el tipo de rasgos que tienen pueden adoptar prácticamente cualquier apariencia gracias al maquillaje.

Una curiosidad: las barbas naturales son especialmente apreciadas (y remuneradas) de cara a contratar a los figurantes, pues se tardan meses en dejar crecer una.

Poblado romano en los Atlas Studios
Un callejón de la antigua Roma.

Continuaremos nuestro paseo por los estudios atravesando un poblado romano por el que perderse es como transportarse en el tiempo (si no fuera por los andamios que apuntalan por detrás cada casa…).

Andamios en los Atlas Studios
Los andamios de madera están por todas partes en los estudios, sosteniendo cada escenario temporal.

A lo lejos nos señalan Essos, una de las ciudades por las que pasa la Madre de Dragones de Juego de Tronos. Antes de Essos, fue Jerusalén (en El Reino de los Cielos) y mañana, probablemente, será otra cosa.

La ciudad de Essos recreada en los Atlas Studios
La ciudad de Essos recreada en los Atlas Studios.

Al final del recorrido nos espera otra sorpresa más: el gran templo al que se accede traspasando unas estrechas puertas que desembocan en una gran escalinata, utilizado para el rodaje de La Momia del que os hablábamos antes.

Interior de un templo egipcio en los Atlas Studios
Los profesionales que trabajan en los Atlas Studios son todo unos expertos en arquitectura egipcia.

Al terminar la visita por los Atlas Studios nos despedimos de nuestro guía bereber y seguimos hasta la propia ciudad de Ouarzazate, donde decidimos visitar la kasbah de Taourirt antes de continuar camino hasta la de Ait Ben Haddou.

La kasbah Taourirt de Ouarzazate
Entrada a la kasbah Taourirt de Ouarzazate.

Allí cruzamos un río saltando unos sacos, trepamos hasta la parte más alta de la fortaleza y nos comimos un riquísimo tajín (que desgraciadamente se quedó en el camino de vuelta a Marrakech). Pero esto os lo contaremos en otra ocasión :)

Cómo llegar

La forma más cómoda de llegar hasta aquí (si es que hay una forma cómoda de recorrer tres horas de curvas a través de los Atlas) es en coche; estas curvas y más curvas sumadas a la conducción temeraria de los marroquíes, que adelantan como y cuando quieren, hacen el trayecto bastante complicado. Pero no hay otra forma mejor de llegar: si el viaje ya es mareante en un buen coche, en autobús preferimos no pensar cómo debe de ser.

Un autobús atraviesa el Atlas
Un autocar de turistas atravesando el Atlas.

Podéis alquilar un vehículo para ir por vuestra cuenta o contratar alguna excursión con agencias locales (seguro que en vuestro riad u hotel os pueden pasar el contacto de alguna).

Horario y precio

Los estudios abren de 08:30 a 17:00 horas y la entrada cuesta 50 dirhams por persona.

Solo pueden visitarse con visita guiada (en inglés) y siempre que no haya ningún rodaje en curso en ese momento. La visita guiada dura aproximadamente una hora.

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